Caía el verano cuando entrábamos en París. Posiblemente nos encontráramos a mediados de septiembre de 1833, lo que venía a ser, aproximadamente, el final del mes de Rabi' al-Akhir de 1249 en el calendario árabe.
Habíamos dejado el camino sembrado de cadáveres, de ataúdes improvisados para descansar cuando despuntaba el amanecer, de largas y profundas conversaciones donde dejábamos ver, cada noche, un trocito más de nosotros hasta el punto en que comenzaba a encariñarme de ese ser ya despojado de la armadura emocionál que parecía cubrirle.
Cada noche acostumbraba leerle en voz alta, y en una traducción casi exacta del persa al francés los poemas de Omar Kharyyam, recogidos en un librito que guardaba siempre conmigo y que constituía el único recuerdo que aún conservaba de mi madre. Mi mentor había oído hablar del poeta en uno de los viajes que hizo con su padre hacia Ishpahan por motivos de comercio. Y el oirlos traducidos supuso para él una gran satisfacción y una mejor manera de conocerme.
A veces me hacía releer el poema numero cuatro del Rubaiyat.
" Procede en forma tal que tu prójimo
no se sienta humillado con tu
sabiduría
Dominate, dominate
Jamás te abandones a la ira.
Si quieres conquistar la paz
definitiva, sonríe al destino que se
ensaña contigo y nunca te ensañes
con nadie."
En aquel tiempo, se me ocurrió modificar la frase " La música amansa a las fieras" para ajustarla a la nueva situación y decir " La poesía atonta a los mentores". Y fue al pensarla en voz alta, que recibí una serie de manotazos dignos del mejor boxeador de la historia.
Entrábamos en París. Una amalgama de olores y colores sugerentes hacían su presencia en aquella noche. A la orilla del Sena las parejas buscaban amor furtivo, para encontrarlo entre jadeos silenciosos, y murmullos de palabras prohibidas envueltas en el frescor de la hierba. En ese momento fui testigo de como la noche actuaba de aliada del pecado que latía en en corazón de los hombres.
En la plaza de la opera, un violinista interpretaba de manera sublime la chaconne en sol menor de Vitali. Al momento, quedé prendado de la melodía, y mi cabeza, en el éxtasis que me producía la audición, comenzó a pensar que el contagio que sufría del estado de animo de mis víctimas, pudiera hacer su efecto al morder al violinista y así conseguir interpretar esa obra de la misma manera.
El mentor pareció leerme el pensamiento y me dijo:
- Dariush, ten cuidado a quien muerdes que ya sabes lo que ocurre después.
- No creo que me haga ningún daño morder a un músico - le dije ensimismado en mis pensamientos-
Me acerqué.
La interpretación llegaba a su punto más álgido.
El violinista, parecía en estado de sofronación vandeandose de un lado al otro como una vela movida por la brisa del mar.
Al no tener monedas que ofrecerle, le dejé una de las cruces que había recaudado en Nancy. Pareció mirarme un instante.
Me situé a su espalda sigilosamente y ataqué. La sangre agridulce salía de su cuerpo lentamente, mientras dejaba caer el violín con movimiento de adagio.
Recogí el violín del suelo y me dispuse a tocar con nerviosismo de principiante.
Al pasar el arco por las cuerdas, el instrumento emitió un sonido quejumbroso, estridente e insoportable. Cuanto más intentaba tocar, peor sonaba. Una manada de gatos surgió de las calles adyacentes maullando de manera estrepitosa y me rodearon. Yo no dejaba de intentar tocar, los gatos no paraban de maullar, y el mentor tirado en el suelo, aferrándose el estómago, no podía parar de reir
viernes, 27 de junio de 2008
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6 comentarios:
Me gusta el cambio, mucho mas elegante, mas usted.
Besos cálidos desde El Edén.
Pues nada amigo vampiro, espero verte por alguno de mis blogs en bloger... y que sigas visitando Windows Spaces...
un consejo, desactiva verificación de palabra, es muy engorroso a la hora de dejar comentarios, y a los blogeros nos les mola mucho
Enhorabuena!! por la apertura de su nueva casa; muy de acuerdo a su
status.
Sepa Ud., que por el otro sub-mundo se lo extraña....
Que este bien!!
Cariños, Mae
¿Ademas de chupar sangre..¿chupas esas cosas?
Los vampiros follais???
Hombre, esto si que ha sido un hallazgo!
Me alegra que tomases la decisión de cambiar a Blogger. Ahora somos vecinos y resulta mucho más cómodo comentar.
He puesto un enlace en mi blog, si no estás de acuerdo dímelo y lo quito ¿ok?
Nos leemos!!
me gusta como describes y haces participar del ambiente.
Un vampiro ingenuo...
Sigo...
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