viernes, 27 de junio de 2008

CRONICAS DE UN NOSFERATU V

Arropando y repartiendo sus temores, la procesión pseudoeclesiastica, comenzaba la batida por el bosque, con el fin de encontrarme.
Corriendo entre los árboles al amparo de la noche, huía de mis perseguidores. Un lobo de ojos inyectados en sangre se interpuso en mi huida, mostrándome la dentadura en forma amenazante. Era mi mentor.
- Quita chucho- le dije-
El retomó la forma humana para ofrecerme, un camino de salida y el consiguiente tortazo que comenzaba a ser habitual.
- Le ha cogido usted el gustillo -le reproché frotándome la mejilla-
- Calla y escucha atentamente. Ahora tienes la capacidad de cambiar de forma, al igual que me has visto hacer a mi. Intenta convertirte en lobo. Tu subconsciente sabe como hacerlo, ya estas preparado.
En un instante cambié mi forma, pero supuse que algo había hecho mal, pues el resultado distaba mucho de mi intención. Me había convertido en una manada de ratas.
- Ahora me he desarmado- le dije a coro como un orfeón- Deme un poco de ese queso que guarda en las botas. Me llega el olor o mas bien nos llega el olor hasta aquí. Parece roquefort , ¿de donde lo ha sacado?
- Deja de decir tonterías , imbecil, no tengo ningún queso en las botas
-Vaya, entonces es otra vez su falta de higiene. Pero, ¿no le he dicho que se lavase?. Hombre , ya esta bien , entre los tortazos y los olores me tiene usted contento, vaya.
-Callate - me repuso con rabia contenida- . Ahora, intenta convertirte en murciélago, es la forma mas fácil, Escucha tu interior.
En pocos instantes conseguí la forma deseada. Y nos dispusimos a huir de nuestros perseguidores, en un vuelo vertiginoso atraves de la penumbra y el frondoso bosque. Lo dominaba a la perfección, el vuelo era una sensación de libertad indescriptible. Volví la cabeza a mi mentor que volaba a poca distancia de mi, y creí adivinar una sonrisa de satisfacción en su mirada, que comenzaba a hacerse mas evidente cada vez, hasta que aquel árbol apareció de repente, y di con mis huesos en el. Luego entonces comprendí que la sonrisa era una carcajada.

1 comentario:

Leni dijo...

jajaja
¡Que malo!!
Mira que no avisarte...
Lo que está costando se un vampiro decente¡¡jajajaja
Sigo
beso